ACEITE DE OLIVA
En este caso se trata de una mezcla de aceites
de oliva vírgenes (no el lampante), que es el que aporta el sabor
y olor, y de oliva refinado. Su acidez no debe ser superior a 1,5 grados.
Hay que indicar que son los más consumidos debido a su menor
precio, encontrándose sobre todo los de 0,4 y 1 grado.
La mezcla se realiza con un 80-90 % de aceite
refinado y un 10-20 % de aceite de oliva virgen.