EROSIÓN EN EL CULTIVAR
El cultivo del olivar tiene en la erosión
del suelo su principal problema (casi 100 toneladas de suelo por hectarea
se pierden al año mientras que la capacidad de regenerarse que
tiene el suelo es sólo 1-2 toneladas por hectárea y año).
Este problema es aún más acentuado en las siguientes condiciones:
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Climatología:
fundamentalmente la lluvia es el factor fundamental, y consecuentemente
su cantidad, duración e intensidad. También es importante
la estación en que se producen, pues si caen en inverno harán
menos daño al encontrarse una mayor cubierta vegetal.
Como dato decir que según fuentes del ICONA en Andalucía
un 42,2 % de la superficie presenta erosión más o menor
acentuada.
La erosión se produce por las gotas de
lluvia cuando impactan en el suelo, desagregándolo. Cuando es
intensa el suelo no puede infiltrar más agua, deslizándose
esta por la superficie arrastrando las partículas anteriormente
desagregadas (escorrentía) y transportándolas hacia otras
zonas. Podemos encontrar varios tipos, desde la erosión causada
por el viento (erosión eólica) a la hídrica (la
que hemos definido) y a la producida por el humano y sus labores.
El laboreo es especialmente importante en el proceso
de la erosión ya que produce una degradación de la estructura
del suelo (desmenuza el terreno, disminuye la estabilidad de los agregados,
compacta capas en profundidad, disminuye las poblaciones de lombrices
y forma caminos de agua) y una disminución de la cobertura del
suelo. Asimismo el laboreo produce una liberación de anhídrido
carbónico de los agregados del suelo, conllevando una disminución
de la producción del suelo. Otra consecuencia importante es la
disminución de materia orgánica (en 10 años se
puede llegar a perder un 30 %), lo que hace necesaria una mayor fertilización
del suelo.
Normalmente suele haber dos labores, una en otoño
de preparación del terreno, eliminando la vegetación presente
y usando aperos que no actúan a gran profundidad, y una primavera
para eliminar la vegetación que haya surgido. En verano es conveniente
no laborear pues puede afectar a las raíces del árbol.
En cuanto a las consecuencias que conlleva la
erosión podemos destacar:
- Pérdida de capacidad de infiltración y de almacenamiento
de agua
- Perdida de nutrientes
- Perdida de materia orgánica
- Disminución de la fauna microscópica
- Variación del perfil del suelo.
- Colmatación de canales y embalses
- Problemas de contaminación y eutrofización debido a
fertilizantes y pesticidas.
-
LABOREO REDUCIDO
Este sistema ha conseguido aumentos de producción y reducción
de costes a pesar del uso de herbicidas.
Tiene, sin embargo la desventaja
de que se pueden formas costras poco permeables en la superficie llegando
a formar surcos profundos.
Como labores se utilizan los vibradores
para la cosecha y labores de invierno. Son desaconsejadas las labores
en primavera.
Junto al laboreo se pueden utilizar
también herbicidas. Por ejemplo se puede usar laboreo en las
calles alternado con no laboreo con aplicación de herbicidas
en las líneas de plantación.
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CUBIERTAS VEGETALES
La cubierta vegetal tiene la propiedad de interceptar las gotas de
agua y aumentar la velocidad de infiltración., sin embargo
si no se trata adecuadamente puede causar problemas de competencia
por el agua con el olivo (sería necesario decir en este punto
que la disponibilidad de agua en el suelo viene determinada por la
diferencia entre la lluvia infiltrada por las raíces y el agua
evaporada).
Las características ventajosas de las
cubiertas vegetales son:
- Menor pérdida de suelo
- Aumento de la infiltración de agua
- Menor velocidad de evaporación
- Más cantidad de agua disponible
- Evita la formación de costras superficiales
- Permite un control sobre las malas hierbas
- Reduce la aplicación de herbicidas residuales, aplicándose
fundamentalmente los de postemergencia.
- Aumentan el contenido de materia orgánica
- Sirven de nichos para aves
- Conservan la fauna de Artrópodos.
- Mejora el estado de fertilidad del suelo.
Sin embargo también presenta algunos
inconvenientes:
- Son pasto fácil del fuego
- Si no se cuidan compiten con el cultivo
- Pueden dificultar la cosecha de las aceitunas
En cuanto a las características deseables
de una cubierta vegetal destacamos:
- Bajo desarrollo en altura
- Desarrollo de las raíces superficial
- De rápido crecimiento
- Adaptada a las estaciones lluviosas
- Poco competitiva
- No ser hospedadora de insectos y plagas
- Poco combustible por el fuego
- Con capacidad de captar y movilizar nutrientes
- Capaz de surgir del banco de semillas.
La cubierta se puede hacer crecer
en otoño (periodo lluvioso), utilizando la población natural
de malas hierbas, situándose en las calle entre las hileras de
árboles, dejando libre el espacio por debajo de los mismo. Algunas
de las cubiertas más utilizadas es la de cereal (cebada, avena)
o las leguminosas (veza). También sería aceptable la inversión
de la flora natural espontánea hacia gramíneas, eliminando
las malas hierbas de hoja ancha en invierno con herbicidas y dejando
franjas de gramíneas en el centro de las calles.
Cuando se tenga sobre un 70 % de
la cubierta es conveniente realizar la siega para eliminar la posible
competencia. En un estudio realizado en Córdoba parece ser que
a últimos de marzo es la época idónea para realizar
dicha siega.
La siega se puede realizar de forma
mecánica, con desbrozadotas o con productos químicos (como
por ejemplo herbicidas no residuales como glifosato o sulfosato con
bajo volumen de agua y a 0,72 kg por hectárea). Una medida alternativa
puede ser el pastoreo con ganado ovino, aunque el terreno puede compactarse
por la acción del pisado. Actualmente se suele usar el “mulch”
individual, que consiste en colocar piedras alrededor de la plante disminuyendo
la pérdida de agua a la vez de controlar las malezas.
Hay que tener en cuenta, además,
que las cubierta debe ser abonada, creyéndose necesarios unos
50 kg por hectárea de nitrógeno (una alternativa es emplear
leguminosas fijadoras de nitrógeno atmosférico).
En los suelos donde se han usado
restos de poda como cubierta vegetal inerte se han observado valores
elevados de nitrógeno orgánico superficialmente.
Los herbicidas aceptados para ello
son muy limitados, destacando la simazina, y al usarlo hay que tener
en cuenta una seria de factores:
- Especie sobre la que se usa
- Textura del suelo
- Areas cercanas
- Cantidad de piedras en el terreno
- Cantidad de materia orgánica
- pH
Como dato mencionar el estudio
realizado por el Departamento de Olivicultura en Santaella (Córdoba)
en 1978, en el cual, en un olivar adulto de unas 60 Has, homogéneo,
de suelo arcilloso-calizo, suelo llano las producciones de no laboreo
superaron a las de laboreo. Sin embargo repitiendo el estudio en 1983
pero en un suelo algo más arcillosos y con un poco de más
pendiente el resultado fue el contrario. Pero, para gran desconcierto,
en un nuevo estudio, este en 1994 en el mismo terreno que en el segundo
experimento pero en un año muy seco, se observó un aumento
de producción. La conclusión es por tanto que no se puede
generalizar.
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