Historia del olivo

Elaboración del aceite de oliva

Las variedades de aceituna


 

 

 

 

LABOREO


Sin duda es el cultivo más extendido para los olivos. Las características que definen a este tipo de cultivo son:


- Airea y mulle el suelo

- Aumenta la capacidad de infiltración

- Conserva agua infiltrada evitando pérdidas por evaporación

- Entierra los fertilizantes y la materia orgánica

- Elimina las malas hierbas que podrían ocasionar problemas de competencia.

Y como todo presenta una serie de contras:


- Produce la rotura de raíces

- Desequilibra el ratio funcional hoja/raíz
- Provoca pérdida de suelo

Para labrar la tierra se suele usar un cultivador de brazos flexibles para las labores propias de invierno y primavera que preparan el suelo para la infiltración del agua y la eliminación de malas hierbas, alcanzando una profundidad de unos 20 cm como mucho.

También es bastante usado una grada de discos en primaveras muy lluviosas como eliminador de malas hierbas y consiguiendo una profundidad de 15 a 25 cm. No es muy recomendable pues ocasiona pérdidas de agua por evaporación.

Las gradas de puas o rastras son usadas en verano, realizando labores muy superficiales que no ocasionan pérdidas de agua.

Y finalmente se usa ya pasado el verano un rulo compactador liso para preparar el terreno para la recolección ayudándose de un herbicida residual bajo la copa de los árboles (el más usado es la simazina).