Historia del olivo

Elaboración del aceite de oliva

Las variedades de aceituna


 

 

 

 

RIEGO

El agua es uno de los factores que más influyen en los procesos de crecimiento y producción del olivo. Una reducción en el aporte de agua causa un menor crecimiento vegetativo y menor producción de flores, con lo que hay menor producción de la cosecha. Cuando es la época del “engorde” (Junio-Julio) una disminución del agua provoca que el fruto tenga un menor tamaño y por lo tanto la producción de aceite será menor. Además no se pueden obtener aceites de calidad con frutos agotados por la escasez de agua.

Si hay que elegir un periodo crítico a la escasez de agua este es el comprendido entre la etapa justamente anterior a la floración y la maduración propiamente dicha. En cuanto a las necesidades cuantitativas de agua varían en función de las horas de sol, la humedad relativa del aire, velocidad del viento y las temperaturas predominantes.

Las características principales que definen el agua para riego son el contenido en sales y en sodio. Esto es así hasta el punto de que aguas demasiado salinas han provocado problemas de desertización. En particular, el riego de goteo, es necesario además conocer el pH, la concentración de carbonatos y bicarbonatos y los sólido en suspensión.